sábado, 15 de febrero de 2014

Cholismo

Nunca me he considerado aficionado del Atlético aunque desde siempre he admirado la capacidad de sufrimiento de su afición, esa manera de sentir unos colores por encima de todo sin pensar en la derrota o en la victoria. La persona que mejor les representa es quien hoy está al mando del equipo, el líder espiritual de un grupo que a día de hoy nadie puede reprochar nada a su magnifica temporada.

Ese no es otro que el Cholo Simeone, ya de jugador era un torbellino, bien podía meter un gol decisivo que autoexpulsarse en el partido más importante de la temporada. Su carácter era el fiel reflejo de su juego, eso le permitió ganarse el respeto de la afición del que equipo para el que jugaba y ser querido tanto dentro como fuera del campo y a la vez odiado por las aficiones rivales.

Hace dos años se inicio su aventura como entrenador en el club de su corazón un Atlético que por aquellos tiempos andaba a la deriva, una plantilla que no confiaba en un entrenador, que se sentía abandonado por club y afición, y recién eliminados de la Copa por 2ºb. Allí llego él dispuesto a recuperar la grandeza y poner al club en el lugar que le correspondía, desde el primer día contó con el apoyo de una afición entregada a su ídolo, en el vestuario encontraron a un referente que les liberaba de grandes presiones y sabían que si había problemas el Cholo no iba tener problemas en dar la cara y enfrentarse a quien hiciese falta.

En su primera temporada en la liga el equipo no hizo otra cosa que mantener la dignidad, no había grandes aspiraciones cuando él llego y por ello se centro en la Europa League, es aquí donde el Cholo ya dio muestras de lo gran entrenador que es, hizo jugar al equipo al ritmo de Diego, durante esa segunda mitad de temporada Adrian paso de ser la eterna promesa a convertirse en un jugador cotizado y Falcao pudo convertir sus goles en títulos. La final de la Europa League contra el Athletic fue justamente su mejor partido del año, el equipo represento perfectamente la esencia de lo que pretendía alcanzar el Cholo.

Pero sus mejores años han sido el segundo y el tercero, un segundo año con clasificación holgada para la Champions, aguantando el ritmo del Barcelona durante toda la primera vuelta y culminando con el titulo de Copa en la casa del vecino y contra el vecino. El Cholo ya había armado el equipo, desde un portero que sera el referente en los próximos 10 años hasta un delantero que había deambulado por varios equipos con más pena que gloria y que le conocían más por sus broncas que por su juego, pasando por una defensa que había dejado de ser la mujer barbuda a convertirse en la menos goleada y lo que es más importante un centro del campo donde gente como Gabi y Mario Suarez se convirtieron en un doble pivote que muchos equipos desearían, cuando la mayor parte de la afición había echado pestes sobre ellos.

Porque ese es el éxito del Cholo hacer que sus jugadores se sientan importantes, que piensen que pueden ser piezas clave para el equipo. Él ha convertido a Miranda en uno de los mejores centrales del mundo, ha hecho de Juanfran un lateral con aspiraciones de mundial, ha devuelto a Filipe al nivel que tenía antes de su lesión. Confió en Koke cuando mucha gente pensaba que sería un canterano más que tendría que irse fuera a buscar el exito, hizo de Gabi y Mario Suarez gente importante y esencial para el equipo. Quien le iba a decir a Gabi, que había tenido que pasar por varios equipos para poder jugar en el equipo de su corazón, que era uno de los blancos de la afición cuando las cosas venían mal dadas y ahora es el referente, es la imagen del entrenador en el campo y nadie concibe un Atlético sin él.

Y es en la delantera donde su trabajo se observa de manera más clara, primero hizo jugar a Adrian como nadie le había conseguido, lo convirtió en un jugador clave y le dio la confianza que nunca había tenido. Pero su obra maestra han sido Diego Costa y Raúl Garcia, del primero poca gente esperaba algo y ya se pensaba de él que había sido otro fracaso de la dirección deportiva. Recién llegado el Cholo, se decidió que lo mejor era cederlo al Rayo, ahí en 6 meses demostró que no solo sabía pelearse con los rivales sino que formando delantera con Michu fue clave en la salvación de este equipo. En su vuelta, en pretemporada demostró que merecía formar parte de la plantilla y se vendió a Salvio quien había sido pieza clave del titulo de Europa League. Luego ya le quito el puesto a Adrian y junto con Falcao se convirtió en la pareja atacante que le dio la décima Copa al Atlético, con gol incluido en la final. Ya en la tercera temporada es el referente del equipo, segundo máximo goleador en liga y con un mundial por delante en su país de nacimiento jugando con la actual campeona.

Pero es Raúl Garcia el ejemplo más claro de lo que el Cholo le ha dado al equipo, este jugador fue fichado por el club como un mediocentro llegador con un gran futuro por delante, en sus dos primeras temporadas fracaso claramente la apuesta por él, no se adapto al equipo y los entrenadores nunca le encontraron su sitio en el campo, tuvo que volver mediante cesión a su club de origen donde en su posición más adaptada a sus características volvió a demostrar lo buen jugador que es. Y ya de vuelta al Atlético, el Cholo le empezó a dar confianza, le utilizaba como revulsivo y resulto ser un jugador importante para el equipo marcando goles clave. Pero ha sido en esta tercera temporada cuando se ha convertido en una pieza esencial, tercer máximo goleador del equipo, jugador número 12 y muchos pensando que puede convertirse en la sorpresa en la convocatoria para el mundial. El Cholo le hizo creer en su juego, le hizo jugar donde sabía y le quito la presión que acaparo en su llegada al club como referente del centro del campo del equipo.

Esa es la esencia del Cholismo, en sus equipos no busques un juego espectacular de toque y precisión, sus equipos se basan en la rapidez de las transiciones defensa-ataque, en una defensa fuerte en la que participa todo el equipo y en el que la presión es clave, un muy buen juego a balón parado con un gran especialista como es Koke y sobre todo conseguir que todo el club este implicado en los objetivos que se quieren alcanzar desde el primer aficionado hasta el último jugador pasando por cuerpo técnico y directiva.

No por perder tres partidos se puede dudar de su trabajo, nadie a principio de temporada podía pensar que iba a llegar a febrero con aspiraciones en Liga y siendo uno de los favoritos para estar como mínimo en semifinales de la Champions.

Nunca seré colchonero ni tendré al Cholo como un referente pero su forma devolver la grandeza al club es un claro ejemplo de que los entrenadores son algo más que simples encargados de hacer las alineaciones.